Previo a las elecciones y en un contexto económico complicado por la inflación y la incertidumbre previsional, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó el nuevo aumento que recibirán jubilados y pensionados a partir de noviembre de 2025, mientras continúa el pago del calendario de octubre. Este incremento impactará directamente en millones de adultos mayores que dependen del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) para cubrir sus gastos esenciales.
Según el INDEC, la inflación de septiembre fue del 2,1%, y ese será el porcentaje que se aplicará para actualizar los haberes jubilatorios. Así, la jubilación mínima pasará a $333.150,65, aunque si el Gobierno decide mantener el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total se ubicará en $403.150,65, con el objetivo de compensar la pérdida del poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
En cuanto a las jubilaciones máximas, sin incluir bonos adicionales, alcanzarán los $2.241.788,48, reflejando la diferencia entre los distintos niveles de haberes del sistema. No obstante, se trata de valores estimativos, ya que ANSES aún no publicó la resolución oficial en el Boletín Oficial, donde se confirmarán los montos definitivos.
Aumento automático vinculado a la inflación
El incremento de noviembre forma parte del nuevo esquema de movilidad atado a la inflación mensual, que reemplazó a la fórmula tradicional. Este mecanismo busca evitar atrasos en las actualizaciones, aunque el 2,1% de aumento resulta bajo si se compara con los ajustes aplicados a comienzos del año, cuando la inflación mensual superaba el 10%.
Para los beneficiarios que perciben el haber mínimo, los valores de noviembre 2025 quedarán distribuidos de la siguiente manera:
- Jubilación mínima: $403.150,65 ($333.150,65 + bono de $70.000).
- PUAM: $336.520,52 ($266.520,52 + bono de $70.000).
- PNC por invalidez o vejez: $303.205,46 ($233.205,46 + bono de $70.000).
- PNC madre de siete hijos: $403.150,65 ($333.150,65 + bono de $70.000).
- Jubilación máxima: $2.241.788,48 (sin bono).
Desde ANSES explicaron que los jubilados que cobran la mínima recibirán un bono de $70.000, alcanzando un total de $396.298,38, mientras que quienes superen ese monto tendrán un bono proporcional.

El bono mensual, una ayuda clave para los jubilados
El bono extraordinario de $70.000 se transformó en un complemento fundamental para millones de jubilados, ya que permite mantener los ingresos por encima de la línea de pobreza. Aunque no forma parte del haber jubilatorio, su continuidad es esencial para sostener el poder de compra de los sectores más vulnerables.
En simultáneo, ANSES continúa con el pago de haberes de octubre, según el siguiente cronograma:
- DNI terminados en 0: 8 de octubre
- DNI terminados en 1: 9 de octubre
- DNI terminados en 2: 10 de octubre
- DNI terminados en 3: 13 de octubre
- DNI terminados en 4: 14 de octubre
- DNI terminados en 5: 15 de octubre
- DNI terminados en 6: 16 de octubre
- DNI terminados en 7: 17 de octubre
- DNI terminados en 8: 20 de octubre
- DNI terminados en 9: 21 de octubre
Mientras que los beneficiarios con haberes superiores al mínimo cobrarán según el siguiente esquema:
- DNI terminados en 0 y 1: 22 de octubre
- DNI terminados en 2 y 3: 23 de octubre
- DNI terminados en 4 y 5: 24 de octubre
- DNI terminados en 6 y 7: 27 de octubre
- DNI terminados en 8 y 9: 28 de octubre
Este calendario oficial, publicado en Mi ANSES, permite que los beneficiarios organicen mejor sus gastos mensuales, que en muchos casos se destinan a alimentos, medicamentos, alquiler y servicios básicos.
Reclamos y debate sobre el futuro del sistema previsional
La expectativa por el bono de noviembre es alta, ya que representa más del 20% del ingreso total para quienes cobran la mínima. Sin embargo, el aumento del 2,1% quedó por debajo de las proyecciones de los analistas, que advirtieron que la inflación real en alimentos y remedios fue mayor.
Según economistas previsionales, la inflación que enfrentan los adultos mayores suele ser más alta que la general, lo que genera una pérdida sostenida del poder adquisitivo. Por eso, organizaciones de jubilados reclaman que el bono se incorpore de manera permanente y ajustable, y que se revise el sistema previsional para garantizar ingresos acordes al costo de vida.
En medio del ajuste fiscal impulsado por el Gobierno de Javier Milei, los gastos en seguridad social representan uno de los principales rubros del presupuesto, por lo que cualquier cambio en bonos o aumentos impacta directamente en las cuentas del Estado.
En los próximos días, ANSES publicará la resolución oficial en el Boletín Oficial, donde se confirmarán los montos exactos de noviembre. Este paso es clave para que los bancos y entidades de pago actualicen sus sistemas y garanticen el cobro sin demoras.
En conclusión, la actualización del 2,1% y la posible continuidad del bono de $70.000 serán determinantes para mantener la estabilidad económica de millones de jubilados. Aunque la medida busca amortiguar el impacto de la inflación, las organizaciones sociales insisten en que es necesario un debate profundo sobre el futuro del sistema previsional argentino, con el fin de asegurar una vejez digna y con protección social real.












