Con el cierre de marzo cada vez más cerca, la ANSES comenzó a proyectar el esquema de pagos para el próximo mes y trajo una novedad clave para millones de adultos mayores: los valores actualizados que percibirán jubilados y pensionados en abril.
Aunque resta la publicación oficial mediante resolución, los montos ya se encuentran prácticamente definidos, lo que permite prever el impacto del próximo ajuste en los ingresos previsionales. En un escenario económico aún condicionado por la inflación, cada incremento adquiere especial importancia para quienes dependen de estos haberes.
Un ajuste vinculado a la inflación: cuánto será el incremento
Según los datos anticipados, la suba de abril se ubicaría cerca del 2,89%, en línea con el IPC de febrero. Este sistema de movilidad mensual, orientado a seguir la evolución de los precios, se consolidó como el principal mecanismo de actualización de las jubilaciones.
Si bien el porcentaje parece moderado, su efecto resulta significativo, ya que permite que la jubilación mínima vuelva a superar un nivel relevante, acercándose a los $380.000 sin contemplar extras.
No obstante, para los beneficiarios el dato más importante no se limita al porcentaje de aumento, sino al ingreso final que efectivamente reciben, donde intervienen otros factores.
El bono continúa: un refuerzo que no se actualiza
Al igual que en meses anteriores, el Gobierno sostendrá el pago del bono extraordinario de $70.000 dirigido a quienes perciben los haberes más bajos.
Este complemento, que en su momento resultó clave para compensar la pérdida de poder adquisitivo, permanece congelado desde hace varios meses, lo que reduce su impacto real frente a la inflación.
Aun así, sigue siendo determinante:
- Gracias a este adicional, ningún jubilado que cobre la mínima percibirá menos de $450.000 en abril, consolidando un piso de ingresos para los sectores más vulnerables.

Cuánto cobrarán los jubilados en abril, caso por caso
Con el aumento y el bono incluidos, la ANSES dejó trascender los valores estimados para cada prestación. Los haberes quedarían de la siguiente manera:
- Jubilación mínima: $450.319,31
- Jubilación máxima: $2.559.188,81
- PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor): $304.243,19
- PUAM con bono: $378.314,27
- Pensiones no contributivas: $266.170,81
- Pensiones no contributivas con bono: $340.289,48
- Pensión Madre de 7 Hijos: $380.312,63
- Pensión Madre de 7 Hijos con bono: $454.359,00
Estos valores muestran una estructura donde el bono sigue siendo clave para elevar los ingresos reales, especialmente en los niveles más bajos.
Un dato clave: la mínima supera los $450.000
Uno de los puntos más relevantes es que quienes perciben la jubilación mínima volverán a superar los $450.000, siempre que continúe el pago del bono extraordinario.
Este umbral, que meses atrás parecía distante, se alcanzó gracias a la combinación de aumentos periódicos y refuerzos adicionales. Sin embargo, especialistas advierten que el principal desafío sigue siendo sostener el poder adquisitivo, ya que algunos rubros como alimentos y medicamentos continúan presionando sobre los ingresos.
Calendario de pagos: fechas de cobro en abril
Además de los montos, la ANSES anticipó el cronograma de pagos, organizado como es habitual según la terminación del DNI.
Jubilados que cobran la mínima
- DNI terminado en 0: 10 de abril
- DNI terminado en 1: 13 de abril
- DNI terminado en 2: 14 de abril
- DNI terminado en 3: 15 de abril
- DNI terminado en 4: 16 de abril
- DNI terminado en 5: 17 de abril
- DNI terminado en 6: 20 de abril
- DNI terminado en 7: 21 de abril
- DNI terminado en 8: 22 de abril
- DNI terminado en 9: 23 de abril
Jubilados con haberes superiores a la mínima
- DNI terminados en 0 y 1: 24 de abril
- DNI terminados en 2 y 3: 27 de abril
- DNI terminados en 4 y 5: 28 de abril
- DNI terminados en 6 y 7: 29 de abril
- DNI terminados en 8 y 9: 30 de abril
De esta manera, el esquema se mantiene escalonado, lo que permite ordenar la acreditación de haberes a lo largo del mes.

El contexto económico: ingresos frente a la inflación
Más allá de los números, el anuncio vuelve a poner en debate la relación entre jubilaciones e inflación.
Si bien el esquema actual busca actualizar los haberes mensualmente, la dinámica de precios continúa generando tensiones, sobre todo en gastos esenciales como medicamentos, servicios y alimentos.
En este escenario, el bono de $70.000 funciona como un complemento clave, pero también como una señal de alerta:
- Su congelamiento refleja las dificultades para sostener una mejora real en los ingresos previsionales.
Expectativa y cautela: lo que falta confirmar
Aunque los valores ya circulan con fuerza, desde ANSES remarcan que la confirmación oficial llegará por los canales habituales en los próximos días.
Esto implica que podrían surgir ajustes menores o precisiones adicionales, aunque no se esperan cambios significativos respecto a las cifras adelantadas.
Mientras tanto, millones de beneficiarios siguen atentos a cada novedad, conscientes de que cada actualización impacta directamente en su economía diaria.
Un sistema exigido: el reto de mantener el poder de compra
El sistema previsional argentino enfrenta una presión constante entre la necesidad de actualizar los haberes y las restricciones fiscales.
En este contexto, las subas mensuales vinculadas al IPC aportan previsibilidad, pero también dejan en evidencia que los ingresos dependen del comportamiento de los precios.
Por ello, más allá de superar los $450.000 en la mínima, la preocupación principal sigue centrada en cuánto rinden esos ingresos en la vida cotidiana.












