El INDEC difundirá este martes el IPC marzo 2026, un indicador clave que, según estimaciones privadas, se ubicaría cerca del 3%, en línea con lo registrado en enero y posicionándose como el valor más elevado del año. Este dato resulta determinante porque impacta directamente en las jubilaciones ANSES, ya que los haberes se actualizan en función de la inflación del mes previo.
Se trata de una nueva medición oficial del índice de precios que el organismo nacional dará a conocer y que tendrá efecto inmediato sobre los ingresos previsionales. Esto ocurre porque el sistema vigente ajusta los haberes de acuerdo con la evolución inflacionaria mensual.
Si finalmente el dato de marzo se confirma en torno al 3%, las jubilaciones registrarían un aumento equivalente en el haber mínimo. A ese ajuste se le sumaría el habitual bono de $70.000, que el Gobierno viene otorgando de forma mensual como refuerzo.
Cabe recordar que en febrero la inflación se ubicó en 2,9%, mientras que para marzo los análisis privados proyectan un leve incremento hasta el 3%. De concretarse, ese porcentaje se trasladaría directamente a los haberes previsionales en la próxima actualización.
Montos estimados de jubilaciones ANSES con aumento
En la actualidad, la jubilación mínima se sitúa en $380.319,31. Con un incremento del 3%, el haber pasaría a aproximadamente $391.728, al que luego se le adicionaría el refuerzo mensual. De este modo, el ingreso total alcanzaría los $461.728 si se confirma ese nivel de inflación.
El cálculo del índice inflacionario contempla diversos rubros, entre los que se destacan educación, productos de la canasta básica y combustibles. Este último sector cobró relevancia en los últimos días por factores internacionales que incidieron en el aumento de los precios.
De acuerdo con el REM del Banco Central, el IPC de marzo se ubicaría cerca del 3%, con una suba de medio punto respecto a meses anteriores. En tanto, la inflación núcleo se mantendría en torno al 2,9% en comparación con el período previo.
Por otro lado, las proyecciones indican que hacia la primavera el ritmo inflacionario podría desacelerarse, con valores por debajo del 2%, lo que marcaría una tendencia de baja gradual en los próximos meses.












