Los jubilados y pensionados de Anses ya comenzaron a enfocarse en los haberes que percibirán en julio. Mientras durante junio continúan cobrando con actualización por movilidad, bono extraordinario y medio aguinaldo, el Ejecutivo aguarda un indicador económico fundamental que determinará los próximos aumentos.
La variable clave será el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo que dará a conocer el Indec este jueves. Actualmente, ese dato es la base utilizada por la fórmula de movilidad vigente para ajustar de manera mensual jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales.
De acuerdo con proyecciones de consultoras privadas, el incremento de julio podría rondar el 2,5% de aumento para jubilados. La firma Analytica estimó una inflación cercana a ese porcentaje luego de registrar una variación promedio de cuatro semanas del mismo nivel, impulsada principalmente por subas en verduras, productos lácteos y aceites.
Si ese escenario se concreta, la jubilación mínima pasaría de los actuales $403.317,99 a un monto aproximado de $413.400, sin considerar el bono previsional que el Gobierno nacional define mes a mes mediante decreto.
Entre los factores que contribuyeron a desacelerar la inflación de mayo se encuentran el incremento moderado de la carne, que apenas registró una suba del 1%, y la baja cercana al 5% en frutas. Estos movimientos ayudaron a contener el índice general y explican por qué varias consultoras anticipan un IPC menor al observado en períodos anteriores.
Según pudo saber este medio, una vez que el Indec publique oficialmente el dato inflacionario, Anses estará en condiciones de determinar los nuevos valores que cobrarán en julio los jubilados, pensionados, beneficiarios de la PUAM y titulares de Pensiones No Contributivas.












