El Gobierno evalúa un nuevo mecanismo de financiamiento con el FGS de ANSES que podría ampliar el crédito de largo plazo y aumentar los fondos disponibles para los bancos. La propuesta todavía está en análisis y es discutida entre el Ministerio de Economía, Capital Humano, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad y las entidades financieras.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Ejecutivo estudia distintas alternativas para utilizar herramientas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), aunque aclaró que ANSES no compraría directamente las hipotecas de los particulares.
Caputo explicó que el tema se encuentra en conversaciones con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y su equipo. El funcionario realizó estas declaraciones al referirse a las medidas que buscan flexibilizar el acceso de las empresas a los préstamos en dólares.
Qué papel tendría el FGS de ANSES
El ministro recordó que tiempo atrás se había planteado la posibilidad de que el FGS adquiriera créditos hipotecarios para que los bancos pudieran recuperar fondos y destinarlos a nuevos préstamos. Sin embargo, descartó ese mecanismo porque considera que no se ajusta al propósito del fondo.
Según explicó, el FGS no tendría como función comprar hipotecas de particulares para liberar capital de las entidades financieras y ampliar posteriormente la oferta de créditos hipotecarios.
En ese sentido, Caputo remarcó que la finalidad del Fondo de Garantía de Sustentabilidad es proteger los recursos destinados a los jubilados. Por ese motivo, la intención oficial es encontrar una herramienta que permita inyectar financiamiento al sistema bancario sin que el fondo asuma directamente los créditos otorgados a las familias.
La alternativa que estudia el Gobierno
Entre las alternativas bajo análisis aparece la posibilidad de que el FGS de ANSES ofrezca colocaciones a plazo fijo de largo plazo mediante un proceso de licitación entre bancos. La operatoria permitiría que las entidades obtengan financiamiento durante períodos más prolongados.
El esquema permitiría canalizar fondos de largo plazo hacia los bancos, que podrían utilizar ese dinero para otorgar nuevos préstamos. De esta manera, el FGS mantendría una inversión financiera con las entidades y no asumiría de forma directa el riesgo de las hipotecas concedidas a particulares.
Caputo no adelantó cómo quedará diseñado finalmente el proyecto ni confirmó si estará limitado a los créditos hipotecarios o si también podría aplicarse a préstamos personales. De todos modos, señaló que el Gobierno ya inició conversaciones con distintos participantes del sector financiero.
La respuesta de los bancos
Caputo indicó que el Ministerio de Economía analiza la iniciativa junto con Capital Humano, el FGS y las entidades bancarias, con el objetivo de encontrar una modalidad que resulte más eficiente para ampliar el financiamiento.
De acuerdo con el ministro, los bancos recibieron favorablemente la propuesta durante las primeras conversaciones. La iniciativa busca atender una de las principales dificultades del sistema financiero argentino: conseguir recursos con plazos suficientemente extensos.
El problema radica en que los bancos suelen captar depósitos por períodos relativamente cortos, mientras que los préstamos hipotecarios requieren financiamiento a largo plazo y comprometen fondos durante varios años.












