El vencimiento de las moratorias previsionales y el crecimiento sostenido del empleo informal anticipan un escenario complejo para el sistema jubilatorio argentino. De acuerdo con proyecciones para 2026, la cantidad de nuevas jubilaciones se reduciría un 45% en comparación con 2024, lo que limitará el acceso a una prestación contributiva para quienes llegan a la edad de retiro sin reunir los 30 años de aportes exigidos por la legislación vigente.
¿Por qué caerán las nuevas jubilaciones en 2026?
La fuerte disminución prevista no se explica por una baja en las jubilaciones otorgadas a trabajadores con aportes completos, sino por la desaparición de las moratorias como mecanismo de acceso para quienes no alcanzan los requisitos del régimen general.
Un informe del Instituto de Desarrollo Social Argentino (Idesa), elaborado a partir de estadísticas oficiales de la Subsecretaría de Seguridad Social, proyecta la siguiente evolución de las altas previsionales:
- 2024: se otorgaron 105.000 jubilaciones contributivas y 320.000 beneficios mediante moratorias o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
- 2025: las jubilaciones contributivas ascendieron a 113.000, mientras que las prestaciones por moratoria y PUAM descendieron a 248.000.
- Proyección para 2026: se estiman unas 110.000 jubilaciones contributivas y apenas 123.000 beneficios canalizados a través de la moratoria y la PUAM.
Mientras el número de personas que acceden a una jubilación con todos los aportes se mantiene relativamente estable, el cierre de nuevas moratorias reduce de manera significativa las posibilidades de retiro para quienes históricamente utilizaban ese mecanismo para acceder a una prestación.
La PUAM, la principal alternativa para quienes no reúnen los aportes
Con el fin de las moratorias, la PUAM pasa a ser la principal opción para las personas que no alcanzan los 30 años de aportes requeridos por ANSES.
No obstante, este beneficio presenta dos diferencias importantes respecto de una jubilación ordinaria:
- Edad mínima de 65 años para hombres y mujeres, lo que retrasa el acceso al beneficio en el caso de muchas mujeres que antes podían jubilarse a los 60 años mediante una moratoria.
- El haber equivale al 80% de la jubilación mínima, por lo que el ingreso mensual es inferior al de una prestación contributiva.
Como consecuencia, una parte importante de quienes lleguen a la edad de retiro dependerá de un esquema asistencial en lugar de acceder a una jubilación completa.
La informalidad laboral agrava el panorama previsional
El informe también vincula esta situación con la evolución del mercado de trabajo. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo registrado en empresas privadas mostró una caída que se tradujo en la pérdida de aproximadamente 255.000 puestos de trabajo formales.
Al mismo tiempo, el empleo informal y el trabajo por cuenta propia sin aportes crecieron en alrededor de 450.000 personas, lo que reduce la cantidad de trabajadores que realizan contribuciones al sistema previsional.
Este aumento de la informalidad compromete la sustentabilidad del régimen jubilatorio a mediano plazo, ya que cada vez menos personas logran completar los años de aportes necesarios para acceder a una jubilación contributiva, incrementando la demanda de prestaciones asistenciales como la PUAM.












