El Gobierno nacional comunicó en febrero un nuevo esquema de descuentos y reintegros dirigido a jubilados, coordinado entre ANSES, bancos y comercios de todo el país. La iniciativa abarca gastos habituales como alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad, con la meta de aliviar el presupuesto mensual.
La medida se confirmó tras difundirse el último dato de inflación en la Ciudad de Buenos Aires, que registró un 3,1% en enero, el nivel más elevado de los últimos diez meses. En ese escenario, el Ejecutivo avanzó con una estrategia que no altera el haber previsional, pero sí impacta en el dinero disponible para el consumo.
El sistema combina descuentos sin límite de reintegro, devoluciones bancarias acumulables y beneficios específicos según la entidad donde se perciben los haberes, lo que permite proyectar un ahorro mensual relevante para quienes aprovechen estas herramientas.
Cuánto pueden ahorrar los jubilados con el nuevo programa
El esquema impulsado por ANSES junto al Ministerio de Capital Humano ofrece la posibilidad de alcanzar rebajas de hasta el 25% mensual al sumar promociones comerciales y reintegros bancarios.
En supermercados adheridos, los descuentos oscilan entre 10% y 25%, en muchos casos sin tope de devolución, una ventaja frente a promociones tradicionales. De acuerdo con estimaciones oficiales, un jubilado que concentre sus compras en estos comercios puede reducir su gasto en varios miles de pesos por mes, según el banco y el nivel de consumo.
El efecto resulta más significativo en rubros sensibles como alimentos y medicamentos, que representan una porción central del gasto de quienes dependen de ingresos fijos.
Descuentos vigentes en supermercados y farmacias
El programa alcanza más de 13.000 puntos de venta en todo el país. Entre los beneficios confirmados se encuentran:
Disco, Jumbo y Vea:
- 10% de descuento en todos los productos y 20% adicional en perfumería y limpieza.
- Sin tope de reintegro, todos los días.
Coto y La Anónima:
- 10% de descuento en todos los artículos.
- En Coto, vigente de lunes a jueves.
Carrefour:
- 10% de descuento de lunes a viernes mediante el programa Mi Carrefour.
Chango Más:
- 10% de descuento en compras presenciales pagando con débito asociado a ANSES.
En todos los casos, las rebajas se aplican directamente en línea de caja o se acreditan de manera automática, según la modalidad de cada comercio.

Reintegros bancarios: cuánto puede crecer el ahorro
El ahorro mensual aumenta al sumar los reintegros que ofrece cada banco donde se cobran los haberes:
Banco Nación:
- 5% adicional pagando con BNA+ MODO.
- Tope mensual de $20.000.
- Cuenta remunerada con TNA del 32%.
Banco Galicia:
- Hasta 25% de descuento en supermercados (tope $20.000).
- Hasta 25% en farmacias (tope $12.000).
- Cuenta remunerada con TNA del 33,2%.
Banco Supervielle:
- Hasta 25% en supermercados y 50% en farmacias los martes.
- Beneficios acumulables que pueden superar los $40.000 mensuales.
Banco Provincia:
- 5% adicional pagando con Cuenta DNI.
- Tope semanal de $5.000, acumulable con otras promociones.
La combinación de estas promociones permite que algunos jubilados logren un ahorro cercano al 25% mensual en gastos habituales.
Quiénes pueden acceder y qué requisitos se exigen
Uno de los aspectos destacados del programa es que no exige inscripción ni trámites previos. Las condiciones son simples:
- Ser jubilado o pensionado beneficiario de ANSES.
- Percibir los haberes en una cuenta bancaria adherida.
- Abonar con tarjeta de débito, crédito o código QR, según la promoción.
Los reintegros se depositan de forma automática o dentro de los 10 días hábiles, de acuerdo con cada beneficio.
Por qué se implementó este esquema en febrero
La decisión se tomó luego de confirmarse la suba inflacionaria de enero y busca amortiguar el impacto del aumento de precios en un sector especialmente vulnerable.
Desde el Gobierno señalaron que la intención es generar un alivio concreto en el consumo cotidiano, mientras continúa el debate sobre la sostenibilidad del sistema previsional y la fórmula de movilidad.
El programa no sustituye el haber jubilatorio, pero introduce una variable clave: bajar el nivel de gasto para sostener el poder adquisitivo en un contexto atravesado por la inflación.












