En agosto volverá a funcionar Atucha II, la central nuclear más importante del país, luego de un desperfecto producido el año pasado, que la llevó a estar 10 meses sin operar. Se espera que la primera quincena de agosto finalice la segunda parte del arreglo, y luego vuelva a proveer energía, lo cual será clave en un mes invernal como agosto. Actualmente, la energía nuclear representa el 6% de la matriz energética, pero a la gestión actual de la empresa estatal Nucleoeléctrica le gustaría llevarlo al 10%. Para eso, consideran que se necesitan más centrales nucleares, aunque de momento no hay novedades del proyecto chino de Atucha III.

“Esperamos que a mediados de agosto vuelva a funcionar Atucha II”, anticipó una fuente oficial. Lo que ocurrió es que, en octubre de 2022, durante las inspecciones de rutina, el personal de la empresa detectó que uno de los cuatro soportes que tiene el reactor nuclear se había desprendido y desplazado de su lugar de diseño, por lo que se decidió repararlo. La primera etapa del arreglo, considerada como la más “desafiante”, ya concluyó, y en esta primera quincena del mes esperan finalizar la segunda etapa.

Procedimiento

Cuando descubrieron el desperfecto, consultaron por soluciones a los diseñadores originales de la planta, en Alemania. Les sugirieron desmontar el reactor completo, algo que hubiera llevado como mínimo 3 años de parada de planta, con un costo de u$s 400 millones. Por ese motivo, un equipo multidisciplinario avanzó con una solución que no implicara tener que desarmar el reactor, y que no lo sacara de funcionamiento durante tanto tiempo. Fue aprobado por la Autoridad Regulatoria Nuclear y tuvo un costó unos u$s 20 millones.

Pero, además, no es solo el costo del arreglo. Atucha II, inaugurada en 2014, es la central nuclear más grande de Argentina. Fuentes oficiales estiman que factura u$s1 millón diarios por la generación de energía eléctrica, aunque el costo de generación es mucho menor que el de otras fuentes de energía. Además, por cada mes de funcionamiento, el Estado se ahorra 1 barco de importación de GNL, según fuentes oficiales.

La empresa estatal que gestiona las 3 centrales nucleares del país aclaró siempre que se trató de una “falla mecánica, sin riesgos para la seguridad de las personas o el ambiente”. Lo que hicieron durante julio pasado fue retirar el soporte desprendido, conocido en la ingeniería como “separador”. La complejidad radicaba en que esos cuatro soportes que tiene el reactor nuclear se encuentran a 14 metros de profundidad, en un ambiente radioactivo.

Por eso, para extraer el separador se utilizaron métodos de ingeniería y herramientas robóticas para poder sujetar, iluminar, cortar y extraer la pieza. Es que, por tratarse de un reactor nuclear, el corte de la pieza debía hacerse por electroerosión (bajo el agua). Por el tamaño del reactor, se debieron utilizar grúas y cámaras, en un trabajo que duró 18 horas, realizado por ingenieros y técnicos que debieron ingresar al reactor con trajes especiales. Por lo “desafiante” del procedimiento, fue previamente ensayado durante meses en un modelo a escala real.

La segunda etapa, que comienza en agosto, será más simple: consistirá en reforzar los otros tres separadores restantes, con un método de soldadura bajo presión del agua. Todos los procedimientos fueron diseñados con proveedores locales, en un trabajo conjunto realizado entre la ingeniería de Nucleoeléctrica y el sector privado. Según explicaron, la pieza extraída es “superflua”, por lo que no deberá ser reemplazada. Soldar los otros 3 separadores es una “tarea preventiva”, aseguran.

Matriz energética

Fuentes oficiales explicaron que Atucha II genera energía para 1,5 millones de personas, entre consumo hogareño e industrial. Las otras 2 centrales son Atucha I, ubicada al lado, en el municipio de Zárate, provincia de Buenos Aires, y Embalse, en Córdoba. Según la consultora Economía y Energía, la energía nuclear aportó un 6% a la matriz energética del país durante el último mes (lidera térmica, en un 62%). Una de las ventajas de la energía nuclear es que no emite gas de efecto invernadero, y genera baja intensidad de residuos. Además es una energía “de base”, que le da estabilidad al sistema.

La importancia de la vuelta de Atucha II radica en la necesidad de generación eléctrica en uno de los meses de grandes necesidades, como es agosto por las bajas temperaturas. Pero también, porque en 2024 deja de operar Atucha I, debido a que termina su primer ciclo de vida útil. Como es habitual, se le realizará la extensión de vida para que pueda operar 25 años más, en un proceso que podría durar unos 30 meses/Ámbito

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