Aunque las estafas virtuales continúan en aumento y acaparan la atención, los expertos advierten que también es necesario reforzar los cuidados en los cajeros automáticos, donde muchas personas realizan extracciones o consultas diarias.
En los últimos meses, se popularizó un método conocido como “skimming”, que consiste en robar la información de las tarjetas de crédito o débito durante una transacción. Los delincuentes copian los datos del plástico para luego clonar la tarjeta y efectuar compras o retiros ilegales.
Para llevar a cabo esta maniobra, suelen instalar dispositivos ocultos dentro del cajero, como microcámaras o lectores falsos, que registran los movimientos del usuario y los datos de su cuenta.

Cómo prevenir una estafa de skimming en cajeros automáticos
Ante el avance de este tipo de delitos, los bancos y las autoridades recomiendan prestar atención a cualquier detalle fuera de lo común, como folletos, adhesivos o piezas sueltas en la máquina.
Es fundamental revisar la ranura para insertar la tarjeta, el teclado y la pantalla, ya que cualquier objeto extraño puede indicar la presencia de un “skimmer”. Además, al ingresar el PIN conviene cubrir el teclado con una mano para impedir que cámaras ocultas registren el código secreto.
También se aconseja no aceptar ayuda de desconocidos mientras se realizan las operaciones, ya que muchas veces los delincuentes intentan distraer a la víctima para copiar su información bancaria.
Finalmente, los especialistas sugieren utilizar cajeros ubicados dentro de bancos o lugares seguros y bien iluminados, y revisar con frecuencia los movimientos bancarios a través del home banking para detectar rápidamente cualquier transacción sospechosa o no autorizada.
















