El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa de $2 billones destinado a impulsar los créditos hipotecarios y facilitar el acceso a la vivienda mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
La iniciativa contempla la licitación de plazos fijos ajustados por UVA que serán colocados por el FGS en entidades bancarias. El objetivo es que los bancos puedan disponer de financiamiento a mayor plazo y, de esta manera, ampliar la oferta de préstamos destinados a la compra de una primera vivienda.
Durante una conferencia de prensa junto al director general de Inversiones del FGS, Juan Cruz Micele, y el director del Banco Central, Baltasar Romero Krause, Caputo explicó que la medida busca utilizar los recursos del FGS para contribuir a solucionar las dificultades que existen actualmente en el mercado hipotecario.
FGS: cómo funcionará el fondeo para los bancos
Según explicó el ministro, los plazos de los depósitos realizados por el FGS en los bancos pasarán de un año a cinco años. Con este mecanismo, las entidades financieras tendrán una fuente de financiamiento más extensa para ofrecer créditos hipotecarios de largo plazo.
La medida apunta principalmente a resolver el denominado descalce de plazos, generado porque los bancos tradicionalmente reciben depósitos a períodos cortos, mientras que los préstamos para adquirir una vivienda pueden extenderse durante 15 años o más.
Caputo señaló que el esquema podría beneficiar especialmente a familias jóvenes que sumen sus ingresos para acceder a una vivienda. La intención es que, en lugar de destinar ese dinero al alquiler, puedan utilizarlo para pagar una cuota hipotecaria y convertirse en propietarios.
El anuncio se realizó mientras el Gobierno también busca avanzar en el Congreso con distintos proyectos económicos y financieros, en un contexto marcado además por la evolución del mercado cambiario.
Créditos hipotecarios: cuál es el objetivo del Gobierno
Caputo sostuvo que el desarrollo del crédito hipotecario constituye una de las prioridades del Gobierno por el impacto que puede generar tanto en el acceso a la vivienda como en la actividad económica.
Según explicó, una mayor disponibilidad de préstamos hipotecarios podría favorecer a las familias que actualmente alquilan y, al mismo tiempo, generar un efecto multiplicador sobre distintos sectores de la economía vinculados con la construcción, la compra y la refacción de viviendas.
Además, el funcionario relacionó el crecimiento del crédito hipotecario con una mayor formalización de la economía, ya que el pago de una cuota puede representar para una familia un desembolso similar al alquiler, pero destinado a adquirir un inmueble propio.
Crédito hipotecario: cuánto se podrá pedir
El programa contará con un fondo total de $2 billones y se instrumentará mediante licitaciones de depósitos a plazo fijo ajustados por UVA.
Para los depósitos a un año, se estableció una tasa mínima de UVA + 2,5%, mientras que para aquellos con vencimiento a cinco años la tasa podrá alcanzar UVA + 4,5%.
A partir de este fondeo, las entidades financieras deberán otorgar préstamos hipotecarios bajo las condiciones establecidas por el Gobierno. La tasa máxima que podrán aplicar a los tomadores será de UVA + 7,5%.
El Banco Central será el encargado de supervisar que las entidades cumplan con ese límite y proporcionará periódicamente información al FGS.

El monto máximo previsto para los créditos será de 150.000 UVAs, equivalente a unos $313,8 millones según la referencia utilizada para el 26 de agosto, o aproximadamente USD 250.000.
A cuántas familias podría beneficiar el programa
De acuerdo con la estimación oficial presentada por el Gobierno, el programa podría generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.
Caputo aclaró que esa cantidad no será necesariamente fija, debido a que dependerá del valor de los préstamos otorgados. Si los créditos promedio fueran inferiores a USD 80.000, el número de beneficiarios podría aumentar, mientras que disminuiría si los montos fueran mayores.
Como ejemplo, el ministro mencionó una propiedad valuada en USD 106.667, financiada en un 75% mediante un préstamo de USD 80.000, equivalente a unos $120,9 millones.
Para ese caso, planteó un crédito a 25 años con una tasa de UVA + 7%, cuya cuota mensual sería de aproximadamente $865.098.
Como el pago no debería superar el 25% de los ingresos del grupo familiar, los solicitantes deberían contar con ingresos conjuntos de al menos $3.460.391 mensuales.
Por qué el crédito hipotecario todavía tiene poca participación
El ministro indicó que durante la gestión de Javier Milei el stock real de créditos hipotecarios registró un crecimiento del 57%. Sin embargo, reconoció que el volumen continúa siendo reducido en comparación con otros países.
Actualmente, el stock de préstamos hipotecarios representa aproximadamente el 2% del Producto Bruto Interno, mientras que en Chile alcanza cerca del 27% y en Estados Unidos puede llegar al 50% o incluso al 75%.
En ese sentido, Caputo consideró que existe un amplio margen para que el mercado hipotecario continúe creciendo.
El funcionario atribuyó parte de las dificultades históricas del crédito de largo plazo a la volatilidad de las políticas económicas argentinas y a la pérdida de confianza generada por diferentes episodios financieros ocurridos en el país.
Entre ellos mencionó el Plan Bonex, el corralito, las expropiaciones y los defaults, situaciones que, según su análisis, afectaron la confianza de los ciudadanos en las instituciones, la moneda y el sistema financiero.












