Febrero se presenta con una combinación de ingresos que vuelve a despertar expectativas entre los jubilados de ANSES. Además del haber mensual, existen tres conceptos que pueden influir en el ingreso total: el aumento por movilidad ya confirmado, un bono previsional que sigue como estimación y el reintegro de hasta $120.000 a través de un programa vigente del Gobierno nacional.
El primer adicional corresponde al incremento mensual, que ya se encuentra incorporado en los haberes de febrero. Este ajuste surge de la inflación de diciembre y se aplica de forma automática sobre jubilaciones y pensiones.
Con esta suba, la jubilación mínima se ubica cerca de los $359.080, mientras que la jubilación máxima alcanza aproximadamente los $2.416.275. El cobro se realiza desde el inicio del calendario de pagos y no requiere gestiones previas.
El segundo punto es el bono previsional, que todavía no cuenta con confirmación oficial para febrero, aunque se mantiene como proyección según lo ocurrido en meses anteriores. Si se repite el esquema, quienes perciben la mínima podrían recibir un refuerzo de $70.000, elevando el total mensual a unos $429.080. Para los jubilados con haberes superiores, el bono sería variable hasta llegar a ese monto, mientras que los ingresos más altos quedarían excluidos.
El tercer extra es el reintegro de hasta $120.000, que sigue vigente y funciona de manera independiente del haber jubilatorio. Este beneficio se acredita por compras realizadas con tarjeta de débito en comercios adheridos y permite recuperar parte del gasto mensual hasta un tope establecido. No se deposita en una fecha fija como la jubilación, sino que se devuelve en la cuenta del beneficiario a medida que se concretan los consumos.












