El Gobierno de Alberto Fernández anunció que prepara un doble refuerzo de ingresos destinado a los empleados formales y a los beneficiarios de programas sociales y trabajadores que no se encuentran registrados. El beneficio tiene por objetivo compensar el impacto de la aceleración de la inflación en los últimos meses.
“Estamos trabajando con el sector privado y las organizaciones sindicales en dos sistemas de refuerzo en materia de ingresos para trabajadores formales, y sobre todo para los sectores de indigencia. Los picos de inflación de estos meses, los más altos que nos va a tocar vivir, tienen que encontrar en la acción del Estado una respuesta o una solución”, señaló el propio Ministro de Economía, Sergio Massa, durante el discurso que pronunció este jueves en el Consejo de las Américas.
La medida contempla, por un lado, la implementación de un bono o gratificación por única vez y a cuenta de las paritarias para los trabajadores del sector formal. En paralelo, se impulsa el pago de un suplemento de emergencia para desocupados y personal en negro, a lo que se sumará el incremento de los montos del plan Potenciar Trabajo por efecto de la suba del salario mínimo, vital y móvil que el lunes definirá el Gobierno con las centrales sindicales y cámaras empresarias.

De acuerdo a fuentes gubernamentales citadas por el diario Clarín, también está en estudio el pago de un bono de emergencia de carácter extraordinario para trabajadores informales.
Se trata de un beneficio similar al beneficio de $ 18.000 que se pagó en dos tramos durante los meses de mayo y junio. Ese entonces, el plus alcanzó a 7,5 millones de personas, un poco menos que las 9 millones que recibieron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) en el arranque de la pandemia.












