A medida que se acerca diciembre, uno de los beneficios más aprovechados por los jubilados vuelve a cobrar protagonismo: los reintegros por compras realizadas con tarjeta de débito. Este programa, impulsado por Capital Humano y ANSES, permite que millones de titulares reciban devoluciones automáticas cada mes, consolidándose como una herramienta fundamental en el cierre del año.
La medida toma especial importancia en este momento, ya que el refuerzo previsional, el aguinaldo y las actualizaciones de haberes coinciden con los gastos propios de las Fiestas. En este escenario, el sistema de reintegros funciona como un apoyo directo y previsible para quienes realizan compras habituales en supermercados y comercios esenciales.
Jubilados: cómo funciona el reintegro de ANSES y quiénes lo reciben
El beneficio se aplica de forma automática a jubilados y pensionados que pagan con la tarjeta de débito vinculada al haber de ANSES. No requiere trámites previos y se encuentra disponible durante todo el mes, con acreditación bancaria dentro de las 24 a 48 horas posteriores a la compra.
En este tramo del esquema oficial se confirma el monto máximo posible: hasta $120.000 mensuales en devoluciones. El importe recibido depende del nivel de gastos realizados y del tope fijado por la normativa del programa.
Cómo se alcanza el reintegro de $120.000 para jubilados
El programa contempla los siguientes beneficios:
• 20% de reintegro sobre consumos en comercios esenciales
• 5% adicional para quienes usan la billetera BNA+ del Banco Nación
• Acreditación automática en la misma cuenta donde se deposita la jubilación
• Tope mensual acumulado de hasta $120.000 por persona
Esto significa que, realizando compras constantes durante el mes, el jubilado puede llegar a la devolución total establecida por el programa.

Qué compras generan reintegros
El beneficio se aplica en consumos efectuados en:
• Supermercados
• Almacenes y autoservicios
• Verdulerías, carnicerías y panaderías
• Comercios de cercanía que operan con red de débito
No corresponde a compras hechas con tarjeta de crédito, pagos digitales sin uso de tarjeta o billeteras virtuales que no estén conectadas a la cuenta previsional.












