Antes del incremento del 2,34 % que empezó a aplicarse en diciembre, ANSES realizó un ajuste técnico que volvió a abrir la discusión sobre la forma en que se organiza el ingreso mensual de los jubilados.
Esta modificación surgió a partir del nuevo parámetro previsional que define quiénes acceden al bono completo y quiénes reciben un refuerzo proporcional. Aunque el cambio no se presentó como un anuncio amplio, su efecto se percibe de inmediato en la liquidación de diciembre.
Con el aumento vigente, el haber mínimo subió a $340.879,59, valor que funciona como referencia para calcular todos los pagos del mes. A este monto se le agrega el bono de $70.000, lo que lleva el ingreso mensual a $410.879,59 para quienes perciben la mínima. A su vez, se suma el medio aguinaldo, que se liquida sobre el haber actualizado y permite que este grupo alcance un total de $581.319,38, convirtiendo diciembre en uno de los meses con ingresos más altos del año.
El cálculo del bono para jubilados de diciembre cambia por este motivo
El bono extraordinario dejó de otorgarse de manera uniforme y ahora se reduce en forma proporcional para quienes superan la mínima, hasta llegar al límite que fija la normativa. Esto implica que solo quienes reciben el haber mínimo acceden a los $70.000 completos, mientras que los beneficiarios con ingresos superiores obtienen un refuerzo decreciente que desaparece al alcanzar el tope establecido por la resolución vigente.
Este mecanismo toma especial relevancia en diciembre porque interactúa con el aumento mensual y con el aguinaldo, generando distintos montos finales según cada nivel previsional. El recorte técnico no representa la eliminación del bono, sino un esquema de distribución ajustado al nuevo haber mínimo y orientado a mantener una estructura escalonada dentro del sistema previsional. Con el cierre del año, el refuerzo se vuelve tan significativo como el aumento y el aguinaldo en la conformación del ingreso jubilatorio total.












