Los Créditos ANSES podrían volver en los próximos meses, aunque bajo una modalidad completamente distinta a la que funcionó durante años. La iniciativa presentada por bloques opositores propone que el dinero no sea depositado en la cuenta del solicitante, sino que el organismo previsional transfiera directamente los fondos a bancos, entidades financieras o tarjetas de crédito para cancelar obligaciones ya existentes. De acuerdo con el proyecto, la finalidad principal sería aliviar el peso de las deudas y no incentivar el consumo.
La propuesta apareció luego de la eliminación definitiva de los antiguos préstamos de Anses mediante el decreto 421/2025. Frente a ese escenario, distintos sectores legislativos impulsan una nueva línea de financiamiento utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), orientada especialmente a personas con bajos ingresos y dificultades para acceder al sistema financiero tradicional.
Por el momento, la iniciativa no tiene fecha confirmada para su debate en el Congreso y su aprobación todavía es incierta, ya que desde el oficialismo adelantaron que no acompañarán el proyecto. Aun así, el tema volvió a instalar la discusión sobre posibles mecanismos de asistencia para familias que atraviesan situaciones de endeudamiento complejo y altas tasas de interés.
Quiénes podrían acceder a los nuevos Créditos ANSES
El texto legislativo establece de manera específica quiénes serían los potenciales beneficiarios del programa. Entre los grupos priorizados aparecen titulares de AUH, beneficiarias de la Asignación por Embarazo, jubilados y pensionados del SIPA, personas que cobran Pensiones No Contributivas, trabajadores de casas particulares registrados y monotributistas de categorías A, B, C y D.
En caso de avanzar la ley, estas personas podrían acceder a préstamos de hasta $1.500.000, con actualización automática vinculada al Salario Mínimo Vital y Móvil. La intención es evitar que la inflación reduzca el valor real del financiamiento. Además, la tasa de interés se calcularía tomando como referencia la TAMAR más 10 puntos, quedando por debajo de muchos créditos personales bancarios y préstamos comerciales tradicionales.
El proyecto también contempla un límite para las cuotas mensuales. Según la propuesta, el descuento no podrá superar el 30% de los ingresos netos del solicitante, con el objetivo de preservar la capacidad de cubrir gastos esenciales. Todo el trámite sería completamente digital mediante la plataforma Mi ANSES, incorporando controles automáticos y auditorías para verificar que el dinero sea destinado al pago de las deudas declaradas.












