Con el arranque del calendario de pagos de enero, ANSES terminó de definir los valores que determinan cuánto cobran los jubilados este mes. Aunque la atención estuvo centrada en el aumento por movilidad, el ingreso final surge de una combinación de factores que no todos consideraron al realizar los primeros cálculos.
En enero de 2026, las jubilaciones y pensiones registraron una suba del 2,5%, vinculada al índice de inflación de noviembre difundido por el INDEC. Con este ajuste, el haber mínimo se elevó a $349.521,26, mientras que el haber máximo quedó muy por encima de ese monto, aunque sin posibilidad de acceder a refuerzos adicionales.
El monto que generó sorpresa tras el anuncio de ANSES
El dato central aparece al sumar el refuerzo: quienes perciben el haber mínimo cobran además el bono extraordinario de hasta $70.000, lo que eleva el ingreso total de enero a $419.521,26. Ese es el monto que finalmente se deposita y el que llamó la atención de muchos beneficiarios, ya que supera ampliamente el haber base sin el adicional.
Para los jubilados con ingresos superiores a la mínima, el esquema es distinto. El bono se paga de forma proporcional y decreciente, y se reduce a medida que el haber supera los $349.521,26, hasta desaparecer cuando se alcanza el tope fijado por ANSES para enero. Por eso, no todos cobran el mismo monto, incluso con el mismo porcentaje de aumento.
Desde el organismo explicaron que el bono no forma parte del haber, no tiene descuentos y se liquida por separado, lo que justifica que el recibo de enero muestre dos conceptos distintos. De este modo, el ingreso final de cada jubilado depende no solo del aumento del 2,5%, sino también de si accede —o no— al refuerzo extraordinario.












