Febrero trae definiciones claras para quienes perciben pensiones dentro del sistema previsional. Durante el segundo mes del año se combina el aumento mensual por movilidad con la continuidad del refuerzo extraordinario, un adicional que no se liquida de forma general y que vuelve a marcar diferencias según el tipo de prestación.
Antes de repasar los valores, resulta clave comprender cómo opera el esquema vigente. El aumento impacta directamente sobre el haber base y alcanza a todas las pensiones, mientras que el bono solo se abona cuando el ingreso total mensual no supera el límite establecido. Por ese motivo, el monto final surge de la relación entre el haber actualizado y el refuerzo.
Aumento y bono vigentes en febrero
En este contexto aparece el dato principal: en febrero se aplica un incremento del 2,8 % y el bono estimado continúa siendo de hasta $70.000. Con este ajuste, los valores de las pensiones que liquida ANSES quedan configurados de la siguiente manera:
- Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): haber base actualizado de $287.267,76 y un ingreso total de hasta $357.267,76 con bono.
- Pensiones No Contributivas por invalidez o vejez: haber base actualizado de $251.219,79 y un total de hasta $321.219,79 con refuerzo.
- Pensión para madres de siete hijos o más: haber base equiparado a la mínima de $359.079,70 y un ingreso final de hasta $429.079,70 con bono.
En todos los casos, el refuerzo se abona únicamente si el ingreso mensual no supera el tope de febrero, fijado en $429.079,70. Quienes alcanzan o exceden ese valor quedan excluidos del bono, mientras que los haberes más bajos acceden al monto completo o a una suma proporcional.
De este modo, febrero ratifica un esquema sin cambios inesperados: aumento garantizado, bono focalizado y montos definidos para cada tipo de pensión. El ingreso final dependerá del haber base y de si corresponde o no el cobro del refuerzo extraordinario.












