La reforma laboral promovida por el Gobierno comenzará su debate con 28 cambios incorporados luego de negociaciones con bloques dialoguistas y mandatarios provinciales.
El proyecto, titulado oficialmente Modernización laboral, plantea transformaciones de fondo en el régimen de trabajo argentino.
Modificaciones en indemnizaciones y actualización de créditos
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la nueva definición de la base para calcular indemnizaciones. El texto dispone que solo se consideren conceptos mensuales, normales y habituales. En consecuencia, quedarán fuera adicionales no mensuales como el aguinaldo (SAC) y las vacaciones.
También se establece que la indemnización será la única compensación ante un despido sin causa. Con esta decisión, el Gobierno de Javier Milei busca acotar reclamos judiciales adicionales y frenar lo que denomina “industria del juicio”.
En simultáneo, se incorpora un esquema distinto para la actualización de créditos laborales. El mecanismo se ajustará por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 3% anual, con el objetivo de brindar mayor previsibilidad tanto a empleadores como a trabajadores.
Fondo de Asistencia Laboral y simplificación registral
Otro eje relevante es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a cubrir costos de desvinculación y obligaciones indemnizatorias. El aporte será exclusivo del empleador y variará según el tamaño de la empresa:
- 1% mensual para grandes empresas.
- 2,5% mensual para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes).
El FAL funcionará como patrimonio separado, inembargable y con afectación específica, con la intención de asegurar fondos ante eventuales despidos.
Asimismo, la reforma simplifica la registración laboral. La inscripción ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) se considerará suficiente y no podrán exigirse trámites adicionales. También se habilita la digitalización de libros laborales, que deberán conservarse durante 10 años y contarán con plena validez legal.
Jornada, beneficios e incentivos productivos
La iniciativa redefine los beneficios sociales no remunerativos, incluyendo comedor, reintegros médicos, guardería, útiles escolares y capacitación.
En relación con la jornada laboral, se habilita el banco de horas mediante acuerdo voluntario, lo que permitirá una organización más flexible del tiempo de trabajo.
El proyecto amplía el período para otorgar vacaciones y licencias, que pasaría a extenderse del 1° de octubre al 30 de abril. Además, se autoriza su fraccionamiento con un mínimo de siete días corridos.
Por otro lado, se crean dos esquemas específicos:
- Régimen de Incentivo para la Formación Laboral (RIFL), enfocado en capacitación y empleabilidad.
- Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), orientado a promover inversiones productivas.
También se prevé una reducción de cargas sociales para puestos actuales y nuevas contrataciones. A la vez, un convenio colectivo de empresa podrá prevalecer sobre uno nacional, lo que representa un cambio significativo en la negociación colectiva.
Finalmente, el texto incluye el compromiso de avanzar con una futura reforma fiscal integral destinada a disminuir la presión tributaria.
La CGT convoca a una movilización
El tratamiento de la reforma laboral en el Congreso anticipa un debate intenso. La CGT llamó a una marcha para rechazar el proyecto y sostuvo que algunas disposiciones implican retrocesos en materia de derechos laborales.
Pese a las críticas sindicales, el oficialismo afirma que la propuesta no elimina derechos laborales vigentes.







