A partir del 28 de agosto de 2026, entrará en vigor una importante reforma del sistema de pensiones en España. El Real Decreto 416/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), introduce cambios en la jubilación flexible, permitiendo que determinados pensionistas puedan volver a trabajar mientras siguen percibiendo una parte de su prestación. Además, la nueva normativa incorpora incentivos que permitirán incrementar la cuantía compatible con el empleo hasta en un 25%.
Esta modificación supone la mayor actualización de esta modalidad desde 2002 y amplía las opciones para quienes deseen reincorporarse al mercado laboral tras acceder a la jubilación. No obstante, la medida incluye condiciones concretas y no beneficiará a todos los pensionistas por igual.
Cómo cambia la jubilación flexible desde agosto de 2026
La principal novedad de la reforma es que la jubilación flexible para autónomos ya no estará limitada exclusivamente a quienes trabajen por cuenta ajena. Desde finales de agosto, los pensionistas podrán iniciar una actividad por cuenta propia y compatibilizarla con el cobro del 25% de la pensión de jubilación, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
La normativa, sin embargo, impone dos condiciones relevantes. Mientras el beneficiario mantenga su actividad como autónomo únicamente podrá percibir ese 25% de la prestación. Además, quedarán excluidas las personas que hubieran estado dadas de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos durante los tres años anteriores a su jubilación.
Con esta medida, el Gobierno pretende favorecer especialmente a quienes desarrollaron su carrera como trabajadores asalariados y, una vez jubilados, decidan emprender un pequeño negocio o comenzar una actividad profesional por cuenta propia, sin que la reforma esté dirigida a quienes ya eran autónomos antes de retirarse.

Qué pensionistas podrán aumentar hasta un 25% el importe compatible de su pensión
El nuevo Real Decreto también contempla incentivos para quienes no regresen inmediatamente al mercado laboral. Si el pensionista espera, al menos, seis meses desde el reconocimiento de la jubilación, la parte de la pensión que podrá compatibilizar con su empleo podrá incrementarse entre un 15% y un 25%, en función de la jornada laboral que desempeñe.
Asimismo, la norma deja claro que las cotizaciones realizadas durante este periodo de jubilación flexible en España 2026 no servirán para recalcular ni aumentar la cuantía definitiva de la pensión. Una vez finalice la actividad laboral, el beneficiario volverá a cobrar el importe que tenía reconocido antes de acogerse a esta modalidad.
La reforma será de aplicación en la mayoría de los regímenes de la Seguridad Social, aunque quedan fuera de esta regulación los funcionarios civiles del Estado, el personal de las Fuerzas Armadas y quienes pertenecen a la Administración de Justicia, al disponer de sistemas específicos de protección. Además, la norma no tendrá efectos retroactivos, por lo que las jubilaciones flexibles concedidas antes del 28 de agosto de 2026 continuarán regulándose por la legislación anterior.












